

Sherrie Levine y su acto apropiativo, sólo a creadores masculinos, no es ingenuo, debe interpretarse en un contexto feminista, va más allá de la diferencia sexual. Cuestiona la "paternidad" de la obra. "Es cierto que la paternidad artística y la propiedad intelectual existen. Pero pienso que, según las épocas, interpretamos estas palabras de manera diferente. Lo que me interesa en realidad es el carácter dialéctico de estos términos". "La reproducción implica en cierto modo dos fotografías-una foto por debajo de otra foto. Para mí, es un medio de crear una metáfora superponiendo dos imágenes, en lugar de yuxtaponerlas. Esto permite una lectura alegórica de mi obra".
En Fountain (After Marcel Ducham), Levine se apropia de la "creación origina" de un artista masculino, cuestiona la mística de la creación y subvierte la autoridad masculina para liberarse.
Levine se interesa en la estrategia de la copia y el mito del artista como creador de originales. El "préstamo directo" hay que entenderlo como un antídoto a la "ansiedad de influencia", como una "ironía". Repetición como estrategia de evasión.









